+56 22 223 1187     |     contacto@colegioakros.com     |  admision@colegioakros.com     |   Av. Irarrázaval 3850 – Ñuñoa     |     Fundado en 1980

Celulares: Los límites también cuidan

En el contexto de la nueva ley que regula el uso de celulares en establecimientos escolares, conversamos con Ms. Macarena Abarca, Coordinadora del Área de Formación, sobre cómo Colegio Akros entiende esta normativa: no como una restricción, sino como un acto de cuidado.

¿Cómo llegó el colegio a esta normativa sobre celulares?

La ley vino a reforzar algo que como colegio ya veníamos trabajando. Desde hace años levantamos datos sobre el uso de tecnología de nuestros estudiantes en edades críticas: a qué dedican su tiempo en pantalla, qué plataformas usan, cuántas horas destinan y qué control parental tienen. Lo hacemos para que las familias puedan acompañar un uso sano y responsable, con información real sobre lo que está pasando. Así que cuando llegó la nueva ley, no nos tomó por sorpresa. Nos encontró con camino recorrido y nos permite ampliar su alcance con un respaldo que favorece su desarrollo.

¿De qué se trata esto en el fondo?

Principalmente protección. Protección del bienestar mental y emocional de nuestros niños y jóvenes. Del cuidado de los espacios educativos. De mostrarles a nuestros estudiantes que hay espacios en los que se puede convivir y aprender sin depender del dispositivo móvil. De aprender a controlar el impulso de acceder a algo que, quizás me gusta, pero no me hace bien. De cómo los adultos conectamos con lo que ellos realmente necesitan, y no sólo lo que ellos quieren. Se trata de límites, de resguardo, del deseo genuino de que ellos se desarrollen y aprendan con sus máximas aptitudes. 

Es fácil caer en la lógica de «todos lo están haciendo» o «todos tienen celular y redes sociales», pero que algo sea masivo no lo convierte en la decisión más sana. A veces cuidar implica ir contra la corriente, y eso requiere convicción. Los niños no tienen el mismo criterio ni las mismas herramientas que los adultos para filtrar lo que encuentran en internet, pueden encontrarse con cualquier cosa, que sea difícil de digerir, eso nos obliga a ser más conscientes.

¿Qué cambia concretamente en el colegio con la nueva ley?

Nuestra normativa ahora tiene mayor respaldo y más exigencia. Hemos reforzado el procedimiento y en los últimos días lo hemos difundido con todos los estudiantes para que sepan exactamente de qué se trata y qué se espera de ellos. Que la norma sea conocida es parte de que sea justa.

Lo que no cambia es el espíritu detrás: seguimos priorizando la experiencia viva. El patio como espacio de juego y de encuentro. Es una decisión pedagógica: todo el tiempo que los estudiantes están en el colegio, incluso el recreo, es una instancia formativa.

¿Qué le pedirías a los apoderados?

Que adhieran a esta normativa no solo tomando conocimiento de ella, sino asumiéndola desde el cuidado. Que en casa también se converse de esto, que los límites sean coherentes entre lo que pide el colegio y lo que ocurre en el hogar. Los niños leen muy bien la consistencia de los adultos, y también la inconsistencia. Que si su hijo o hija transgrede la norma los padres sean firmes, entreguen el mensaje correcto, se alinean con la visión de “desarrollo” y “bienestar” que propone la normativa, en vez de justificar y desdibujar el límite. Nuestros niños y jóvenes merecen aprender, y a veces tendrán que aprender del error. 

Y sobre todo, que sepan que no están solos en esto, que sabemos que la rutina diaria de los adultos a veces hace muy difícil ser consistente y poner límites, sobre todo en un mundo virtual que tiene un poder de atracción infinito para nuestros niños. Como colegio hacemos todo lo posible desde nuestras facultades para proteger el bienestar de ellos en este nuevo escenario. Invitamos a los apoderados que desde su rol formador y protector también hagan lo posible, porque sólo juntos lograremos avanzar positivamente. ¡Tengo esperanzas! en que la voluntad colectiva puede llegar muy lejos. 

También te puede interesar