Luciana Giaverini: pasión y perseverancia sobre ruedas
Conversamos con Luciana Giaverini de 4°B, patinadora artística que actualmente entrena en el Club Palestino y que desde 2025 forma parte de la Selección Nacional de Patinaje Artístico. Su camino comenzó en el Colegio Akros, y hoy tiene claro lo que significa para ella: «El patinaje es parte de mí y siento que lo necesito en mi vida».
Como comenzó todo
Luciana llegó al patinaje cuando cursaba Kínder, en el taller extraprogramático. Recuerda que «me gustaba mucho y lo pasaba muy bien con mis amigas». Desde entonces, su trayectoria ha ido creciendo paso a paso: en 2° básico se integró a la selección del colegio y, en 3° básico, inició una etapa de entrenamiento más especializado: «empecé a entrenar más en serio».
Hoy practica dos modalidades, libre y danza, y ambas le apasionan. «Me encanta la sensación de libertad que tengo cuando patino».
Un deporte individual que se vive con otros
Para Luciana, el patinaje es también una experiencia compartida. «Nos ayudamos mucho. A veces tenemos días buenos y otros no tanto, pero siempre tratamos de animar a la que está triste o ayudar cuando algo no le resulta». En las competencias disfruta además de conocer a niñas de otros clubes, y no se pierde el mejor momento: «Lo más entretenido es jugar y pasarlo bien juntas después de patinar».
Entre quienes marcaron su camino destaca a sus amigas Alicia Suárez y Javiera Villalobos: «Ellas me motivaron a seguir patinando. Lo pasábamos muy bien juntas en el taller del colegio y eso hizo que me gustara cada vez más».
Caerse, levantarse y volver a intentarlo
¿Qué hace cuando un movimiento no le resulta a la primera? Su respuesta es simple y contundente: «Lo intento una y otra vez hasta que me sale. A veces me caigo, pero me levanto y sigo practicando. Lo importante es no rendirse».
Disciplina y excelencia, dentro y fuera de la pista
Entrenar de lunes a sábado, unas tres o cuatro horas al día, exige constancia y mucha organización. Luciana lo asume con responsabilidad y lo lleva también a su vida escolar: «Me sirve mucho también para el colegio. Tengo que organizarme para estudiar y los fines de semana aprovecho de estudiar, aunque no tenga pruebas».
Disciplina, responsabilidad y perseverancia son, según ella, los grandes aprendizajes que le ha dejado el patinaje, junto con una lección que resume su manera de enfrentar los desafíos: «Si uno se cae, siempre tiene que volver a levantarse».
Un consejo para quienes quieren comenzar
A los niños y niñas, y por qué no también a los grandes, que sueñan con practicar un deporte, Luciana les recomienda: «Que se enfoquen en lo que les gusta, que sigan intentándolo y que nunca dejen de perseguir sus sueños».
Un ejemplo de excelencia
Luciana transmite, con sus palabras y también con su energía, una tremenda motivación. El deporte no solo desarrolla habilidades, sino que también permite construir amistades, superar dificultades y descubrir el valor de la constancia y el compañerismo. Su esfuerzo diario, y la forma en que lo equilibra con sus estudios, es un reflejo y un ejemplo de la excelencia como valor.
Felicitamos a Luciana por su dedicación y entusiasmo, y agradecemos que haya compartido con nosotros esta entrevista.